La accesibilidad ya no es opcional
Últimamente la accesibilidad se ha convertido en un tema recurrente en nuestras conversaciones. Y no es casualidad: desde junio de 2025, el European Accessibility Act está en vigor en toda la Unión Europea. Desde entonces, todas las empresas que ofrezcan productos o servicios digitales deben garantizar que sus experiencias sean accesibles.
La ley ha dado a conocer el concepto de accesibilidad en el mundo empresarial y ha motivado la activación de medidas en muchas compañías. Sin embargo, el verdadero cambio comienza cuando el diseño pasa por pensar en personas reales, con contextos, limitaciones y necesidades distintas.
En Cocota llevamos tiempo viendo esto en nuestros proyectos: cuando la accesibilidad se trabaja desde el inicio, la experiencia mejora para todo el mundo. No se trata solo de cumplir una norma, sino de diseñar mejor y llegar a más gente.
Diseñar para personas reales
Nuestra responsabilidad es sencilla: crear entornos claros, comprensibles, operables y consistentes. En otras palabras, diseñar experiencias que cualquier persona pueda usar sin obstáculos.
Esta nueva normativa marca un cambio de etapa: por fin se reconoce la accesibilidad como una condición esencial de cualquier producto o servicio digital.
Y los datos respaldan esta necesidad:
- Hasta 2024, aproximadamente el 96 % de los sitios web más importantes del mundo no cumplían con los estándares de accesibilidad (WebAIM Million Report, 2024).
- 1 de cada 4 adultos en Europa vive con algún tipo de discapacidad (Eurostat, Unión Europea).
- El 71 % de las personas con discapacidad abandona una web que presenta barreras de accesibilidad (Click-Away Pound).
- Y casi el 20 % de las empresas europeas aún desconoce la existencia de esta ley (Storyblok).

El diseño también es contexto
Cada decisión visual o estructural que tomamos influye en la forma en que una persona accede, comprende e interactúa con un sitio web.
Pensar en accesibilidad implica considerar los distintos contextos en los que una persona usa un producto digital: desde alguien que navega con una conexión lenta hasta quien necesita leer subtítulos o utiliza un lector de pantalla.
Cada decisión —un contraste adecuado, un texto claro, una estructura coherente— puede marcar la diferencia entre una experiencia accesible o frustrante.
Por eso, integrar la accesibilidad desde el inicio del proceso es una forma de garantizar que todos puedan estar dentro. Y eso, en un entorno digital saturado, es lo que genera confianza y conexión.
Diseñar para que todos puedan estar dentro
En Cocota llevamos años integrando la accesibilidad en nuestros procesos, colaborando con profesionales del sector que han enriquecido nuestro trabajo y nos han mostrado nuevas formas de entender el diseño.
Hemos aprendido que la accesibilidad es una actitud: una forma de trabajar más consciente y más humana. Nos recuerda que cada proyecto puede contribuir a un entorno digital más justo, más inclusivo y más sostenible.
Por eso diseñamos webs que cumplen con la normativa y, sobre todo, conectan con las personas. Queremos seguir acompañando a las marcas que creen en un diseño más humano, más útil y más inclusivo.
Descubre cómo trabajamos aquí: https://cocotastudio.com/web-design/
